¿Qué es coaching?

La International Coach Federation dice que “el coaching consiste en trabajar junto con los clientes en un proceso creativo y estimulante que les sirva de inspiración para maximizar su potencial”.

El coaching es el arte de facilitar un desarrollo potencial en personas, empresas o equipos para alcanzar sus objetivos.

Consiste en un proceso conversacional donde el coach ayuda a ver las cosas desde otros ángulos, abriéndosele así al cliente un mayor abanico de posibilidades para desarrollar un plan de acción que lo llevará a la consecución de sus metas.

¿Para qué sirve?

Un proceso de coaching sirve para:

  • Obtener resultados.
  • Afrontar retos importantes.
  • Alcanzar metas.
  • Superar baches o dificultades.
  • Tener éxito.
  • Obtener mayor satisfacción en el trabajo.
  • Afrontar cambios.
  • Pasar a la acción.
  • Encontrar nuevas motivaciones.

Los objetivos son muy diversos, como por ejemplo:

  • Liderar un proyecto y/o un equipo de trabajo.
  • Gestionar eficazmente el tiempo para llegar a todo.
  • Ser líder y no jefe.
  • Reorientar la carrera profesional.
  • Saber que se quiere en la vida.
  • Encontrar un trabajo.
  • Montar un negocio.
  • Establecer un equilibrio entre la vida laboral y la personal.
  • Mejorar el rendimiento académico.
  • Iniciar cambios.
  • ...

¿Para quién?

“Sin objetivo no hay coaching”.

Así pues, coaching para todo aquel que tenga un objetivo, para cualquier persona que quiera alcanzar mejores resultados en algún aspecto de su vida, para aquellos que quieran más, que quieran crecer, que quieran hacer las cosas más fácilmente.

  • Docentes.
  • Emprendedores.
  • Trabajadores.
  • Mandos intermedios/Jefes de Equipo.
  • Directivos/Empresarios.
  • Equipos de trabajo.

¿Qué se consigue?

A parte de alcanzar el/los objetivo/s que uno se plantee, también se consigue:

  • Mayor conocimiento de uno mismo.
  • Aumentar la conciencia de la persona sobre sus capacidades.
  • Adquirir mayor grado de compromiso.
  • Identificar y superar obstáculos, límites y/o miedos que paralizaban la acción.
  • Ampliar las posibilidades de acción.
  • Potenciar el compromiso.
  • Abrir puertas ya que las nuevas conductas del proceso transformacional generarán resultados estratégicos, comerciales, operacionales y técnicos.
  • Tener una visión más amplia y global de las situaciones.
  • Aumentar la autoestima, la motivación y la confianza.
  • Analizar puntos fuertes y débiles.
  • Buscar varias interpretaciones a los hechos.
  • Elaborar y llevar a cabo planes de acción para alcanzar los objetivos.
  • Mejorar la calidad de vida.
  • Cambios para, en definitiva, “ser mejor y ser feliz”.

¿Qué es un coach?

Es un entrenador personal, es un facilitador, es un líder, es un catalizador, un acompañante, un detector de creencias,… es una persona que ante todo genera confianza.

El coach es un profesional que ayuda y acompaña a aquel que quiere alcanzar un reto, acompañándolo en el proceso, estableciendo metas claras, plazos específicos para alcanzarlas, comprometiéndose con los compromisos de su cliente,…

Para que se entienda mejor, se puede explicar con la siguiente historia.

Historia

Aclaraciones

¿Qué no es coaching?

Coaching no es psicología, no es psicoterapia, no es consultoría ni otras metodologías asociadas al liderazgo.

El coaching va del presente al futuro, no indaga en el pasado para comprender los “por qué” como lo hace la psicología.

El coaching no es un proceso en el cual una persona intenta convencer a otra de qué es lo que tiene que hacer.

El coaching parte del supuesto de que la persona está completa, sana y llena de recursos, por lo que sabe lo que tiene que hacer, sabrá donde buscar o a quien preguntar.

Lo que sí es que el coaching se alimenta de la filosofía, de la psicología, la lingüística, el management y las ciencias naturales.


¿Qué no es un coach?

Un coach no es un mentor, no es un consultor, no es un confesor, no es un asesor, no es un profesor, no es un amigo.

El coach no dice al otro lo que ha de hacer, lo que hace es abrir un mayor abanico de posibilidades a la persona para que ésta las vea y elija qué hacer.

El coach de por sí no da la solución al problema sino que ayuda a conseguirla.

El coach no enseña sino que hace que uno aprenda.

Un coach no es necesariamente psicólogo.

El coach puede ser ingeniero, haber hecho derecho o historia del arte. No importa mientras que posea las habilidades y herramientas para llevar a cabo el coaching.

Un coach no es necesariamente un “experto” en la materia que trata con el cliente.

Un coach ha de tener las habilidades necesarias para ejercer como tal. La experiencia en la materia a tratar no es requisito imprescindible ya que es el coachee el que tiene toda la información o el que puede conseguirla.